ARTICULO PUBLICADO EL 2 DE NOVIEMBRE 2007

Cortesía del Portal  Terra
www.terra.cl

SANTIAGO, noviembre 2, 2007

Portal  Terra
Zona de mujeres
Experiencias de mujer
“Mama de niña con anorexia y bulimia”

Periodista: Pilar Huilcaleo Mateluna


"...Nosotros encontramos a un Master en Programación Neurolinguística (PNL) (*) que hizo lo que ningún psiquiatra pudo hacer. Él se llama Rod Fuentes (232 09 39, www.nimpnl.com) con él, en la cuarta sesión mi hija era otra. Igual ha tenido malos momentos, pero se han visto cambios importantes. Su trabajo es a nivel inconsciente, en lo que gatilló esta enfermedad y que conscientemente jamás podrá ella sola revelar….hoy Valentina está reordenándose. Por ejemplo ellas (las anoréxicas) no tienen proyección, siempre están de paso, nunca terminan nada. Rod hace una fase de la terapia donde inconscientemente avanza en el tiempo. La primera vez ella no pudo avanzar nada, no tenía más que el minuto exacto en que estaba, no tenía futuro, entonces el terapeuta ha ido rearmándola. Rod le devolvió los sueños a mi hija." (palabras de Elizabeth Peña, mamá de Valentina, una jovencita que presentó un caso grave de anorexia)

(*) En realidad el Dr. Rod Fuentes tiene el título de TRAINER en PNL. Otorgado por The Society of NLP (USA). Esta entrevista ocurrió a la cuarta sesión de tratamiento. La paciente siguió siendo tratada y las sesiones posteriores han producido un cambio realmente importante en su vida.


"¡No se imaginan lo que es ver a tu hija, en tus brazos, a punto de morir!"
Copyright 2007 Terra Networks Chile S.A.
Pilar Huilcaleo Mateluna

Elizabeth Peña lleva más de un año peleando por salvar a su pequeña Valentina, quien con tan sólo 15 años vive hace cuatro con estos desórdenes alimenticios graves. Elizabeth perdió su trabajo y ha hecho crisis familiar, ha tenido que seguirla y husmear hasta en la menstruación de su hija para ver si efectivamente se está alimentando y no ha caído de nuevo. La ha visto cortarse los brazos para aliviar la angustia. Pero aparentemente hoy ha encontrado una salida.
Elizabeth Peña es la mamá de Valentina, una chica de 15 años quien sufre de anorexia y bulimia desde hace cuatro años. Ella sólo lo descubrió hace uno, ya que había achacado los repentinos cambios de humor y el constante mutismo a su incipiente adolescencia. Sin embargo, una baja de peso evidente la puso alerta y descubrió con tristeza que su hija había caído en estos peligrosos desórdenes alimenticios.
Ha sido largo y desgastante el tránsito entre médicos, psiquiatras, psicólogos, terapeutas y chamanes. Una fauna diversa que muchas veces sólo sirvió para gastar dinero. “Esto no es como el cáncer, por ejemplo, donde sabes qué va a pasar tras la quimioterapia…ahí conoces los procesos. Lo peor de esta enfermedad es que nadie te dice nada… no hay recetas”, comenta con tristeza Elizabeth.
Perdió su trabajo y no ha escatimado esfuerzos para acompañar a su hija en esta dura enfermedad, teniendo que escuchar predicciones que hasta hoy la hacen temblar con respecto a este tipo de problemas. “Una vez una doctora me dijo que en un cuarto de los casos las niñas morían, otro cuarto jamás se recuperaban y el tercer cuarto vivía para siempre con la enfermedad en control…mi esperanza de ver feliz a mi hija se reducía, según esos cálculos, a sólo un caso de cuatro”. Hoy Vale está un poco mejor y Elizabeth se anima a contar su historia para que otras madres no pasen por lo mismo.
¿Cómo descubrió que su hija sufría de anorexia y bulimia?
- Valentina lleva casi cuatro años con esta enfermedad, pero yo la descubrí hace un año, cuando tuvo una baja demasiado grande de peso. Bajó 24 kilos en menos de tres meses. Hasta ese momento pensé que todos los otros síntomas, como cambios bruscos de humor o eso que les da por aislarse, tenían que ver con que empezaba su adolescencia…pero no.
Ella comenzó a los 11 años , ¿qué pasó en esa época?
- Sucede que se cambió de colegio y ella era rellenita…los compañeros eran muy crueles con ella…la molestaban, el entorno se puso muy agresivo. Antes ella estaba en un colegio de puras mujeres y en provincia y luego al cambiarnos a Santiago, todo se volvió más difícil. Y en esa época me separé de mi marido también.
¿Era apegada a su padre?
-Sí, muy apegada a su papá
-¿Cómo vivió usted esa primera etapa?
- En la primera etapa uno no entiende nada: no entiende a su hija, trata de asociar estos cambios de estado con algo. Además de la Vale, tengo dos hijos más y soy separada, por lo que es muy fuerte, estos desórdenes lo estremecen todo, se enferma la familia completa.
- ¿Se llevaba mal con su hija?
- Al principio yo no entendía nada, con su mal humor y mutismo no nos llevábamos…hasta que me di cuenta lo que estaba pasando. Ahora hay una buena conexión, salimos a todos lados juntas. Ninguna mamá quiere hacerle daño a su hija, pero no hay fórmulas para esto. ¡Ni siquiera los expertos saben mucho!.
-¿Se culpó de lo que pasaba?
- Sí, yo me culpé. ¡Se vienen tantas preguntas a la cabeza! viene el bajón como mujer. Uno busca el momento en que uno falló, qué hizo mal… pero lo importante es no paralizarse, seguir adelante como sea…aunque cueste. Yo incluso perdí mi trabajo por acompañar a todos lados a la Vale, pero hay que seguir y arreglárselas.
-¿Ha querido abandonar la lucha?
- Nunca he tirado la esponja…pero ha sido muy fuerte. Yo creo que el amor de madre es determinante, el amor y la fe, a uno la mantienen. Cuando uno se encomienda a Dios, la fuerza sale de no se donde. Igual el desgaste se nota, esto te pasa la cuenta. Pero lo principal es estar: Si uno no lo hace, si no la espero para que me cuente sus cosas, no habrá un minuto para que te lo cuente. Uno tiene que ponerle mucha atención a lo que dice, a lo que hay debajo de lo que cuenta.
-¿Cómo lo ha enfrentado con el resto de la familia?
- Yo creo que nos desestabilizamos todos. El Nico, mi hijo mayor, tuvo que congelar su carrera de Ingeniería… le constó mucho aceptar que esto era una enfermedad, que no era una moda como vestirse de negro, que no se podía cambiar con puro quererlo. Si a uno, como mamá, le cuesta, a ellos les cuesta el doble como hermanos. ¡Si hasta la nana estaba mal! Ella pasaba la mayor parte del tiempo con la Vale y pasaba asustada, si iba al baño la seguía… es terrible.
-¿A qué se tiene que enfrentar diariamente?
-Primero, la baja de peso sostenida y radical hace que cambien el carácter. La Vale anda con un carácter terrible. Cuando todo esto empezó era ver a otra persona, con actitudes diferentes. Luego, es la enfermedad de la mentira. Yo jamás encontré un indicio que me dijera que no comía y botaba la comida o que vomitaba y eso afecta, porque debes vigilarla hasta en lo más íntimo. Por ejemplo revisar si tiene regla…ya que cuando el cuadro es radical, se corta.
-¿Cuáles son las huellas que dejan la anorexia y la bulimia?
- Mi hija en su etapa más grave pesó 42 kilos y mide cerca de 1.68 cms. Y eso les deja huellas en todos lados, se nota porque se le salen los huesitos de las clavículas, si empuña la mano, los nudillos se ven levantados hacia fuera. Con el tiempo esta enfermedad llega a producir atrofia muscular. Y les sale un pelillo en el cuerpo, como las guaguas, como mecanismo del cuerpo para guardar calor.
-¿Valentina tuvo contacto con comunidades del Chat?
- Todas las niñas con este problema lo tienen, todas se conocen entre sí y alguna vez han chateado. Tienen técnicas que se comparten…se reafirman entre ellas.
-¿Ha tenido pololeos?
- Sí, ha tenido dos pololos, pero ha sido un fracaso tras otro, porque en su necesidad de validarse, escogen personas que a la larga les van haciendo más daño. Es una forma de irse castigando. Buscan relaciones obsesivas, al límite.
- ¿Qué ha sido lo más duro que le ha tocado vivir con Vale?
- Todo. Que se castigue de esa forma y no exista forma de que se alimente, que se aísle y sufra, que se haya tratado de suicidar ¡No se imaginan lo que es ver a tu hija, en tus brazos, a punto de morir! Ella se cortaba los brazos…para aliviar su ansiedad, su angustia…ver a una de las personas que más amas así, es una tortura.
-¿Cuál es el mayor miedo que una mamá sufre ante esto?
- La muerte. La muerte en todo sentido, la literal, la de los sueños. No hay futuro. Yo creo que el mayor miedo de una mamá es no poder ver a tu hija caminando sola por la vida…sin realizar los sueños que alguna vez tuvo, sin reencontrarse con ella misma…sin ser feliz.
- ¿Qué es lo más difícil de enfrentar?
- Lo más difícil es encontrar las personas idóneas para que te ayuden en este camino. Es impresionante los botes que uno da nivel médico. ¡Y el costo que eso implica! Una consulta semanal del psiquiatra está cerca de 50 ó 60 mil pesos. No hay presupuesto que resista esto. El sistema de salud es adverso, el medio es adverso…ahora hay puras poleritas 36 ¡La moda esclaviza a las niñas! Es terrible… El sistema escolar no sabe cómo manejar el tema ¡Nadie sabe! es porrazo, tras porrazo.
- ¿Hay engaño de los especialistas frente al tema?
- Es que esto no es como tener cáncer, donde vas a un médico especialista quien te cuenta todo el proceso. Aquí te tiras a poto pelado en el mar más oscuro que puedas imaginar…no hay un lugar donde encuentres expertos en tratamiento de bulimia y anorexia. Y sí, te mueves muchas veces entre médicos usureros. Por ejemplo, yo tuve una psicóloga con casi 14 sesiones y vi que no iba para ningún lado…y la saqué. Pero pasaron 14 sesiones donde ella iba a conversar… ¡sin ver ningún avance! ¿Dónde está la ética?.
- ¿Ha probado con médicos que trabajen en equipo?
- Nosotros fuimos al equipo medico de la Católica y tampoco pudieron ayudarme, porque ahí dan hora una vez al mes, por la alta demanda…yo no puedo esperar un mes para que me atiendan ¡Mi hija se muere! Y otros especialistas han cometido errores básicos, es típico que la nutrióloga le preguntaba qué comía y ella ¡Los engañaba! Una vez una doctora me dijo que en un cuarto de los casos las niñas morían, otro cuarto jamás se recuperaban y el tercer cuarto vivía para siempre con la enfermedad…mi esperanza de ver feliz a mi hija se reducía, según esos cálculos, a sólo un caso de cuatro.
- ¿Cómo lo abordó en el colegio?
- Yo creo que es súper influyente el medio escolar. Los profesores no saben como manejar este tema. Por lo mismo, me he involucrado harto a nivel del colegio y es muy importante que se lo tomen en serio… no pueden esperar que se sigan muriendo más niñas. Hoy la Vale no está yendo al colegio, porque para ella es un entorno agresivo.
- ¿Qué otros intentos médicos ha hecho?
- Nosotros lo hemos intentado todo, con la medicina alternativa hemos visto muchas cosas: Reiki, Flores de Bach, Hipnosis. En el ámbito más formal: miles de nutricionistas, psicólogos y psiquiatras. Jamás la hemos internado, creo que ese es el peor error, pero entiendo perfectamente a aquellas mamás que se vieron desesperadas, con sus hijas a punto de morir, donde sientes que no quedan muchos caminos.
- ¿Qué terapia está siguiendo ahora?
- Yo quisiera compartir con quienes lean esto que yo creo haber encontrado alguien que nos pudo ayudar a tratar de caminar en esto. Nosotros encontramos a un Master en Programación Neurolinguística (PNL) que hizo lo que ningún psiquiatra pudo hacer. Él se llama Rod Fuentes (232 09 39, www.nimpnl.com) con él, en la cuarta sesión mi hija era otra. Igual ha tenido malos momentos, pero se han visto cambios importantes. Su trabajo es a nivel inconsciente, en lo que gatilló esta enfermedad y que conscientemente jamás podrá ella sola revelar.
- ¿En qué se nota su mejoría?
- Esto es un largo camino…tal vez nunca termine, pero yo creo que hoy Valentina está reordenándose. Por ejemplo ellas (las anoréxicas) no tienen proyección, siempre están de paso, nunca terminan nada. Rod hace una fase de la terapia donde inconscientemente avanza en el tiempo. La primera vez ella no pudo avanzar nada, no tenía más que el minuto exacto en que estaba, no tenía futuro, entonces el terapeuta ha ido rearmándola. Rod le devolvió los sueños a mi hija.
- ¿Qué le diría a las mamás que están en su misma situación?
- Yo le diría a las mamás que el amor mueve montañas. Que nunca deben olvidar que los procesos propios no son los de nuestros hijos, nuestros tiempos no son los mismos que los de ellos. Y esto tiene que ver con procesos físicos y emocionales. Hay que saber escucharlas y amarlas con toda la fuerza. Aquí no hay que impacientarse, no sirve pensar: “A ver, ¿por qué ya se tomó la caja y no se mejora?”.


-Acerca del Dr. Rod Fuentes Haga Click aquí

-Testimonios de otras personas asistidas en terapias por el Dr Rod Fuentes Haga Click Aquí


Para Volver a la página principal Haga Click Aquí

 

Para ir a la página principal del sitio web del "CONSORCIO INTERNACIONAL DE PROGRAMADORES NEUROLINGUISTAS" Haga Click Aquí

 
CONTACTO
SANTIAGO 232 09 39 - email
CONCEPCION 273 07 01 - email